Después de un "jueves-fiesta malagueño" donde vi tantos cerveceros...
No pude evitar acordarme de esa famosa frase que dijo un gran anchoero: "Yo, mi, me... ¡Contigo!"
Pero "Contigo" no estaba.
¿Por qué no estaba?
Porque ella siempre tuvo muchos huevecitos y yo soy la de los 12.

Ziiih! Ahora yo soy la que escribe, el diablillo lila tiene que ser un poco extraterrestre de vez en cuando.
Y me has pegado esta locura, como tú comprenderás.
Bueno, bueno... ¡Atención amigo conductor!
Aunque ella no pisa el embrague al cambiar de marcha
y le da susto la tercera, aunque con razón porque tres siempre fue multitud.
Pero tampoco se puede olvidar que somos Marías y damos un pasito pa'lante y otro pa'trás
y ¡Bendito sea Dios y la Virgen! porque sino no nos hubieramos reencontrado.
Aiiiiiiiiiii ("i" porque somos mu latinas como la Kardashian) NOSOTRAS...
Nosotras no nos decidimos entre el deprisa y el con calma.
Ultimamente corremos poco y eso me recuerda que:
"Carrera tu mare a mi no me quiere porque no tengo carrera,
y en mi casa tengo un galgo,
ven a por él cuando quieras
que yo pa' correr no valgo"
¡Qué me gusta cantarte fandanguitos! ¡Acabaré como el del autobús!
Y hablando de cómo acabaremos...
Mari, ¿nosotras nos renovamos o envejecemos? Me pregunto yo.
Creo que envejecemos porque estamos bien "curaicas" de espanto, además renovarse ya se renueva La Presley y yo ¡ya me harté de filipinos!
Curaicas... Aunque de vez en cuando nos la dé algún cocodrilo con urticaria... Siempre tendrás mi garfio.
Asi que ziih crecemos, y ¿por qué? Me pregunto yo.
Porque le damos vino a la Campanilla y al Peter... ¡Pan!
Porque más sabe el diablo por viejo, que por diablo.



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